El Allard J2X de 1953 con motor Cadillac fue una vez una estrella de la película B, y luego fue olvidado

El Allard J2X de 1953 con motor Cadillac fue una vez una estrella de la película B, y luego fue olvidado
En los a√Īos posteriores a la segunda guerra mundial, la gente comenz√≥ a encontrar usos nuevos y nunca antes intentados para su tiempo libre ganado con esfuerzo. El automovilismo, en todas sus formas, era uno de ellos, y en los Estados Unidos de la posguerra, cosas como los clubes de motociclistas y las carreras a campo abierto comenzaron a aumentar su velocidad.

Estamos aqu√≠ para el √ļltimo de los dos. Por lo general, en las carreteras p√ļblicas cerradas, las carreras de caminos abiertos eran el lugar donde se pod√≠an encontrar nombres como el legendario Carroll Shelby, o el primer estadounidense en competir en Europa despu√©s de la guerra, John Cooper Fitch. Ambos usaron su parte de autom√≥viles para sus haza√Īas, pero ten√≠an al menos uno de ellos en com√ļn: el Allard J2.

Dise√Īado por el brit√°nico Sydney Allard como un medio para vencer a los corredores de fabricaci√≥n estadounidense en su propio juego, el J2 fue una de las cosas m√°s locas que pod√≠a conducir en ese momento.

El J2 era un automóvil deportivo que podría haber equipado con cualquier motor que quisiera, siempre que cumpliera con los requisitos del automóvil, pero por alguna razón, la mayoría de los clientes optaron por motores de válvulas superiores fabricados por Cadillac o Chrysler.

El J2 que puedes ver en la galería de arriba es de una variación J2X (se hicieron modificaciones para mejorar la estabilidad), una vez propiedad del productor de cine Albert Zugsmith y alimentado por un Cadillac 331 V8.

Solo uno de los 83 que se construyeron, el auto fue una estrella en varias películas de clase B producidas por su propietario, pero alcanzó el estrellato en una de las películas más exitosas del hombre (1956).

Al igual que con la gloria de cualquier estrella, la historia de √©xito del J2X termin√≥ abruptamente una vez que ingres√≥ a una colecci√≥n de autom√≥viles privados, donde pas√≥ m√°s de 40 a√Īos oculto a la vista.

Ahora, después de haber sido encontrado y restaurado a su gloria original, el automóvil está una vez más a la intemperie, y cualquiera lo puede pagar por él.

El Allard J2X de 1953 aparece en la venta en el sitio web de Classic Cars, acompa√Īado de una historia de origen muy detallada.