GALER√ćA: Ve detr√°s de escena en nuestra sesi√≥n de cine Bultaco Metralla 250

GALER√ćA: Ve detr√°s de escena en nuestra sesi√≥n de cine Bultaco Metralla 250

Gilles Escuyer es un entusiasta de Bultaco. El nombre del fabricante de motocicletas con sede en Barcelona se revivi√≥ hace unos a√Īos con miras a la energ√≠a el√©ctrica, pero como lo demuestran Gilles y sus amigos, los viejos modelos de dos tiempos no ser√°n olvidados pronto. El modelo presentado en la pel√≠cula de hoy es uno de los favoritos de Gilles de su colecci√≥n, una Metralla 250 Mk2 de 1967, y fue una de las motos m√°s r√°pidas de su tiempo, adem√°s de ser la primera m√°quina espa√Īola en competir en la famosa Isla de Man TT. En otras palabras, es una motocicleta hist√≥ricamente importante, y aunque ha sido cuidadosamente restaurada, todav√≠a hace ejercicio en el campo franc√©s cerca de la ciudad de Reims.

“Bultaco emite un aura que la mayor√≠a de las marcas de motocicletas no tienen. Algo que va m√°s all√° de la calidad y la belleza. Una especie de “forma de vida” “, dice Gilles, rodeado de marcos, tanques, trajes de carrera, carteles y una gran cantidad de otro equipo con” Bultaco “impreso o pintado. Aunque estas motocicletas monocil√≠ndricas de dos tiempos de baja capacidad tienen poca potencia en comparaci√≥n con lo que se usa para competir hoy en d√≠a, Gilles y sus amigos a√ļn encuentran una gran alegr√≠a al participar en las competiciones, enfrentando a los Bultacos cl√°sicos contra la tarifa moderna de Jap√≥n y divirti√©ndose el proceso.

Consideramos bicicletas como estas de colecci√≥n ahora, y en alg√ļn lugar del camino decidimos llamarlas vintage en lugar de simplemente viejas, pero cuando Gilles comenz√≥ a hacer fotosA trav√©s de los viejos inventarios de tiendas de bicicletas y distribuidores, casi nadie se refer√≠a a las bicicletas y partes que a menudo estaban enterradas en la parte trasera del garaje. Gilles recuerda que a menudo se re√≠an de ellos. A nadie le gusta que se burlen de sus intereses, pero a Gilles no le import√≥, ya que estaban ansiosos por darle lo que hab√≠a venido a buscar, a menudo yendo tan lejos como para endulzar el trato: una reacci√≥n de “Aqu√≠, toma esto tambi√©n” a cualquiera buscando piezas viejas de Bultaco. Al menos en Francia, fueron pioneros, prestando atenci√≥n a una marca que durante mucho tiempo hab√≠a visto sus d√≠as de gloria en la competencia y las ventas al consumidor.

A trav√©s del proceso de encontrar y restaurar estas bicicletas viejas una a la vez, recolectar y catalogar los recuerdos, llevarlos a las competiciones y mostrar un entusiasmo entusiasta por la historia de la marca en general, Gilles y sus compa√Īeros fieles de Bultaco han ayudado a que el nombre se vuelva siempre m√°s destacado en los c√≠rculos de motocicletas antiguas en las √ļltimas d√©cadas.

Una vez que Gilles y sus amigos se involucraron con Bultacos en eventos de bicicletas de prueba a principios de la d√©cada de 1990, comenzaron a notar con el tiempo que no eran los √ļnicos enganchados al fabricante espa√Īol de motocicletas. En cada evento encontrar√≠an que m√°s y m√°s Bultacos hab√≠an sido exhumados del almacenamiento y tra√≠dos de los estados de deterioro para competir una vez m√°s. Como dice Gilles, todav√≠a es un placer competir con ellos, incluso contra la competencia moderna.

Conduce con buen gusto¬ģ